Beneficios del juego educativo

Pasar un buen rato en familia ¿Qué más se puede pedir? No hay ninguna cosa que pueda estrechar más los lazos familiares que despejar la mesa y ponerse a jugar todos juntos. Así, jugando, los niños aprenden muchas habilidades tan útiles para su posterior desarrollo como adultos tales como respetar su turno, tener un buen espíritu deportivo o educación en valores.

Existen juguetes para niños y después están los juegos educativos. Cada vez son más los padres y profesores que están al tanto de la importancia de estos últimos y de sus beneficios. Tengamos en cuenta que, si cuando se esta trata de jugar, los niños se acostumbran a ir poniendo un poquito de su concentración, eso les ayuda a posteriori cuando se trate de aprender en la escuela y tener un rendimiento adecuado y sin traumas en los estudios.

Pero cuidado, jugar a juegos educativos no significa que tengamos que sentarnos y ponernos serios devanándonos lo sesos hasta que consigamos aprender algo de memoria. Los juegos para niños, deben ser, sobre todas las cosas, motivadores, atractivos y suponer un reto divertido para los peques.

Pero es que incluso los juegos que no son estrictamente académicos pueden ser educativos, así como útiles para desarrollar habilidades como planificar, trazar estrategias, organizar, pensar y considerar distintas variables. Sea cual sea el juego, su práctica los ayudarán a sostener el esfuerzo en el aprendizaje.

No olvidemos que para aprender acerca del mundo que les rodea, los niños necesitan tener una experiencia directa con él. Tras su nacimiento, los niños empiezan a hablar, a caminar, a ponerse en pie y a correr. Aprenden, en definitiva, como son las cosas y como funcionan. Aprenden todas aquellas cosas que los adultos ya damos por sentado, pero que para ellos sin embargo son nuevas. Y muchas de estas cosas las aprenden a través del juego y los juguetes.

Por poner un ejemplo, a las más tempranas edades, los bebes, no saben nada a cerca de la gravedad. No saben que si tiran algo caerá al suelo. Lo aprenden jugando con juguetes, y concretamente dejándolos caer. Así es como empiezan a aprender, practicando con “experimentos”.

Experimentos como los que pueden realizar, cuando ya están un poco más creciditos, con juegos de ciencia y la naturaleza. Esta área de conocimiento es una de las áreas más populares entre los niños en el colegio. Los juegos de laboratorios proporcionan el valor educativo que supone practicar experimentos de forma totalmente segura. Son divertidos y altamente educativos.

Asimismo, los kits de mecánica, permiten el diseño y la construcción por lo que el bagaje educativo que dejan es inmenso. También existen juegos de lectura y escritura, otra parte esencial en la educación de los niños, y con los cuales los niños son capaces de pasar horas y horas. Son juegos como las letras magnéticas o los abecedarios que llevan aparejados imágenes de animales.

En resumen, el número de juguetes educativos es amplio y económicamente accesible. La variedad cubre la mayoría de las áreas del currículum educativo. Cuando los padres o profesores deciden comprar juguetes educativos están contribuyendo a transferir a los pequeños importantes lecciones manteniendo la sensación de juego y diversión.