Cuidados postparto

Nuestro recién nacido puede ser ahora nuestra principal prioridad, pero también tenemos que tener en cuenta nuestros cuidados postparto. Te damos algunos consejos acerca de estos distintos contratiempos que pueden ir desde problemas urinarios a dolores vaginales.

El embarazo cambia nuestro cuerpo en más formas de las que podríamos haber imaginado, pero el asunto no acaba una vez nuestro bebé ya ha nacido. Después del parto, cuidarnos será esencial para recuperar estado físico y mental previo.
Problemas urinarios.

La inflamación de los tejidos que rodena la vejiga y la uretra pueden desencadenar en dificultades urinarias. Habitualmente las dificultades para orinar nos abandonaran por ellas mismas, pero deberíamos consultar a nuestro médico si observamos algunos síntomas de infección urinaria tales como el dolor al orinar, la sensación de que no vaciamos al completo o sentimos una gran urgencia de orinar con demasiada frecuencia.

El embarazo y el parto estiran los tejidos que conectan la base de la vejiga pudiendo causar daños en los músculos o nervios de la uretra o de la propia vejiga. Podríamos tener pequeñas pérdidas de orina cuando tosemos o reímos. Podemos usar compresas para estas pequeñas pérdidas y además es buena idea realizar ejercicios para tonificar los músculos de nuestro suelo pélvico para resolver esta cuestión con la mayor rapidez.

Estos ejercicios, también conocidos como Kegel son de muy fácil realización, y en van acompañados en muchas ocasiones de la utilización de bolas chinas para mejorar el fortalecimiento de los músculos. Existen algunas interesantes iniciativas como esta a la que podríamos acudir para aprender de mano de especialistas, si tenemos la suerte de poder desplazarnos hasta una de estos centros. Si no tenemos tanta suerte, son varias las páginas donde encontraremos rutinas y ejercicios muy sencillos de llevarlos a cabo cómodamente en nuestro hogar.

Dolor vaginal

Si sufriéramos episiotomía o desgarro vaginal durante el parto, la herida causada nos podría doler durante tres o cuatro semanas, incluso alguna más en caso de desgarros más severos. ¿Qué podemos hacer mientras tanto para ayudar a la curación?

1) Calma la herida: enfría la herida con un poco de hielo cubierto en una tela de tacto suave
2) Reduzcamos las molestias en la micción vertiendo un poco de agua caliente sobre nuestra vulva a la vez que orinamos.
3) Sentémonos con cuidado. Si sentarnos nos produce molestias, podemos usar una almohada o anillo acolchado.

Hemorroides

Si notamos dolor en los intestinos y sentimos inflamación cerca del ano, podríamos estar ante la presencia de hemorroides. Para solucionar sus incomodidades y facilitar su curación podemos aplicar toallitas refrescantes en el área o usar las medicaciones que existen al efecto. Debido al miedo al dolor, muchas podemos evitar o retrasar el momento de ir al baño, lo cual tampoco beneficia a esta dolencia. Comer alimentos ricos en fibra tales como frutas, verduras y cereales, -además de beber bastante agua- nos ayudará a hacer ese momento más fácil.

Paralelamente muchas mamás sufren de problemas de incontinencia intestinal. Para prevenir que esto suceda, los ejercicios de Kegel de los que hablábamos con anterioridad son también un remedio indicado para recuperar la fuerza en los músculos implicados.

Cámbios de humor

Dar a luz activa un remolino de poderosas emociones. El estado de ánimo varía desde la irritabilidad, tristeza o la ansiedad. Muchas mamas primerizas también pueden experimentar una pequeña depresión, denominada “depresión post-parto”. Mientras esto sucede, cuídate y comparte lo que sientes con tu pareja y amigos para que nos presten su ayuda.

Si nuestra depresión se prolongara más allá de dos semanas, y nos seguimos sintiendo tristes y desesperanzadas, es momento visitar cuanto antes a un especialista para que nos den consejos para devolvernos de nuevo a la felicidad.

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